El último domingo del año litúrgico se celebra la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, y se abre un nuevo año litúrgico con el tiempo de Adviento. «Sentirnos parte del rebaño del Señor, que guía mi vida como un Buen Pastor, es un bello pensamiento para cerrar este año litúrgico e iniciar de nuevo otro Adviento», nos recomienda el sacerdote Alfonso Crespo en su obra “Páginas del Evangelio”, que ofrece una meditación para cada domingo del año litúrgico. En esta fiesta de Cristo Rey nos asomamos a conocer el arciprestazgo que lleva su nombre y que se encuentra en la zona norte de la ciudad.