Entrega, pasión, alma y corazón son las palabras que más repiten los escultores Juan Vega, Manuel Toledano y Raúl Trillo cuando se les pregunta por su trabajo. Ayudar a rezar o acercar la fe, son los propósitos que guían sus manos cuando se enfrentan a un nuevo encargo. Y es que representar a la Virgen, al Señor o los santos no es fácil. Todos coinciden en la enorme responsabilidad y orgullo que supone, así como el pellizco que se les coge en el estómago cuando un cura o una cofradía les encargan una nueva imagen.