Cada año se bautizan 100.000 adultos en Corea.

Frente a tantas malas noticias como corren hoy por el mundo, ésta es una muy buena noticia. Acaban de editar el catecismo de catecúmenos para adultos en Corea.

En 1960, sólo un 2% de los coreanos eran cristiano, hoy, en una población de 48 millones de habitantes, 5,3 millones son católicos, un 10%. En proporción, los catecúmenos coreanos son los más numerosos del mundo.

En este catecismo se hace una especial referencia a la doctrina social de la Iglesia como un elemento indispensable que todo católico debe conocer y vivir. Así, en la nueva Iglesia coreana, hay una gran implicación y compromiso con la fe y la evangelización, sin olvidar la acción social y caritativa de la Iglesia.

Ante tanto laicismo y negatividad, la Iglesia asiática, los coreanos, son un incentivo para nosotros occidentales. Esperemos que poco a poco, vayamos tomando un nuevo empuje misionero, que salgamos de nuestra apatía y reclusión, como si viviéramos en un bunker y salgamos como nos pide el Papa Francisco a la calle, a los caminos y a las plazas, para decir al mundo que merece la pena ser cristianos y entregar la vida por la causa de Jesús de Nazaret. En definitiva, comprometernos en la construcción de un mundo nuevo.