No se preocupen, no se trata de la de Navidad, que ya me vendría bien. Me refiero a la lotería de la vida.
En el año 2005 decidí dar un cambio de rumbo a mi existencia. Fue cuando tuve que aceptar que me estaba incorporando al “segmento de plata”. Sí, ese grupo de personas que pasamos a la categoría B de la vida. Los que parece ser que no somos útiles para el trabajo remunerado, pero que lo somos –y mucho- para el trabajo voluntario y el servicio a los demás.
Han pasado once años. Me ha dado tiempo a todo. A experimentar, a realizar, a equivocarme, a cabrearme, a disfrutar… En una palabra a vivir. Mientras, tu familia va creciendo. Pasas a un segundo plano. Tus hijos ya no son “los hijos de”. Ahora tu eres el “padre de”. Los jóvenes te miran por encima del hombro sin darse cuenta el privilegio que trae consigo el ser mayor y haberlo disfrutado.
Una hija mía me ha hecho un regalo. Un regalo envenenado. En este caso se trata de un libro que tengo que rellenar con mis propias vivencias. Se denomina “querido papá”. Uno se espera cuatro poesías y cuatro lugares comunes propios de la Navidad. Nada de eso. El subtítulo ya aclara mucho: “entre tú y yo”. Vaya tela. En sus páginas tan solo está escrito el primer renglón. Tú tienes que redactar el texto de acuerdo con sus premisas. Por ejemplo: “¿Como conociste a mamá?”, “¿qué querías ser de mayor?”, “dime lo que gusta de mí”, “como te gustaría que te recordaran”. Etc. te pone a cavilar. Sobre todo si quieres ser honrado en tus respuestas.
Gracias por el libro, Inma, me has puesto a pensar en positivo estas vacaciones. Ya me dirás que te parece lo que recojo. Voy a ser completamente honrado. Esta vez… me la juego.
Esta ha sido la lotería que me ha tocado este año. ¿Qué se creían ustedes? Se trata de gozar de una posibilidad de que me conozcan mejor.
PD: El libro es una traducción del inglés. Editado por la empresa “cuéntame tu vida”. No llevo comisión.
