Foto de Helena Lopes

El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio del 1 de noviembre, Solemnidad de Todos los Santos (Mateo 5, 1-12a).

La solemnidad de Todos los Santos nos remite a la vocación a la santidad que todos hemos recibido. Una llamada que impulsa a vivir a la altura de la dignidad de los hijos de Dios. Muchos hermanos y hermanas en la fe han sido ejemplo de vida cristiana. De ellos podemos aprender. Ejemplos como el de Santa Teresa de Calcuta o la de tantos santos mártires en nuestros días son alentadores. En ellos descubrimos cómo la gracia de Dios ha actuado más allá de sus limitaciones y procesos de crecimiento. Todo un alivio máxime cuando la fragilidad humana pareciera que se empeña en demostrar que es difícil disfrutar de la santidad.

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