El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 8 de noviembre, (Lc 16, 1-8)
La inteligencia nos la ha dado el Señor para ponerla al servicio del bien común. Es un regalo inmerecido pero que la mayoría de nosotros, en mayor o menos medida, la disfrutamos. La astucia y la sencillez convienen que vayan unidas para poder servir a la luz. Desgraciadamente nuestros talentos no siempre los ponemos al servicio del Evangelio. Hoy puede ser un buen día para que nuestra inteligencia y astucia la entreguemos al Señor. Para que Él haga lo que considere oportuno. Para que nos dejemos iluminar por su voluntad y de esta manera actuemos en consecuencia y demos mayor gloria a Dios.

