El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 29 de mayo, (Jn 16, 16-20).

Hace unos días celebramos la fiesta de San Felipe Neri, el santo de la alegría, patrón de los humoristas. La lectura continuada del evangelio de Juan nos lleva precisamente a una lectura que nos habla de la alegría del cristiano. Una alegría que es perenne, no pasajera como la del mundo, y que nace, como en el corazón de San Felipe Neri, de la humildad de saberse débil y pecador. Quien conoce la ridiculez de su corazón pretencioso ante la inmensidad de Dios, quien es capaz de reírse de sí mismo y contemplar extasiado la misericordia infinita de Dios, contagia alegría a los que lo rodean. Dentro de poco, como anunciaba Jesús, nos vendrán pruebas, dificultades... Ánimo, nuestra tristeza se convertirá en alegría.