Bullying

El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 29 de agosto (Mc 6,17-29)

El martirio cotidiano

Aunque hoy, en el mundo occidental, no se nos pide la sangre para profesar la fe, sí que se nos pide un testimonio cotidiano, una llamada a ir contracorriente para seguir al Divino Maestro que «es como un nuevo martirio», decía Juan Pablo II a los jóvenes.

El martirio del Bautista nos hace ver la importancia del mensaje que portamos, aunque sea en vasos de barro.

El barro de Juan fue hecho añicos por las fuerzas del mal, ajenas a que, dos mil años después, aquel aparente silenciamiento seguiría gritando la verdad al mundo.

Manifestarnos cristianos en la vida pública, quizá pueda acarrearnos algún desconchón.

Soportemos con paciencia los martirios cotidianos. Son pequeñas luces en el camino.