El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 5 de octubre, (Lucas 14, 25-33).
Frente a la tentación de la mediocridad, Jesús nos invita a plantearnos seriamente qué significa para nosotros ser seguidores suyos, en qué plan estamos, con qué convicción lo hacemos. ¿Ponemos una vela a Dios y otra al diablo? Aquí no valen las medias tintas, porque el seguimiento de Jesús es exigente. La comparación del discípulo con el rey que cuenta con 10.000 soldados y que se enfrenta a un ataque de 20.000 no deja lugar a dudas: no es una batalla fácil la vida cristiana y los bienes y los afectos siempre nos atan, siempre nos quitan libertad. Sin renunciar, de corazón, a lo temporal, es imposible poner a Dios el primero en nuestras vidas. La santidad es todo o nada.
