El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 20 de noviembre, ( (Lucas 19, 41-44).
Quien peregrina a Jerusalén, queda impresionado al ver aparecer su perfil a lo lejos. Su aspecto sería todavía más fabuloso en tiempos de Jesús, rematada con el impresionante templo, la Casa de su Padre. La imagen despertaría un torrente de sentimientos en Él puesto que, desde pequeño, caminaba junto a José y María varias jornadas para celebrar allí las grandes solemnidades. En el Evangelio de hoy, vemos a un Jesús muy humano que se emociona mirando la ciudad anhelada y santa. Su cariño se torna en lamento por su suerte, pues no ha querido escuchar su llamada a la conversión. Como nuevos templos del Espíritu Santo, miembros de la Jerusalén celeste, esta llamada es hoy para nosotros.
