«Migrantes, misioneros de esperanza» ha sido el título de este encuentro, celebrado en Casa Diocesana de Málaga, los días 19 y 20 de enero de 2026. La nueva sesión de trabajo "Frontera Sur" ha vuelto a reunir a todas las entidades eclesiales que tienen en el centro el acompañamiento a las personas migradas.
El encuentro ha reunido a 61 personas provenientes de las diócesis de Almería, Cádiz-Ceuta, Huelva, Málaga, Jerez, Granada, Canarias, Tenerife, Sevilla Mallorca, Tánger y la Prefectura Apostólica del Sáhara Occidental en esta edición, y tiene como objetivos ofrecer un espacio de intercambio entre las organizaciones; compartir líneas de trabajo y experiencia; continuar la reflexión sobre el trabajo que se realiza en ambos lados de la frontera sur; consolidar la coordinación interinstitucional del trabajo y definir retos en la acción común hacia el futuro.
Entre las entidades que participan está Cáritas Española, las Cáritas diocesanas de Canarias, Tenerife, Málaga-Melilla, Cádiz-Ceuta, Almería, Granada, Sevilla, Tánger y Rabat; la subcomisión episcopal de Migraciones y Movilidad Humana; las delegaciones diocesanas de Migraciones de las Diócesis de Tenerife, Canarias, Málaga, Cádiz, Almería, Granada, Huelva, Sevilla, Jerez y Tánger (Equipo Nador); Justicia y Paz (JyP); Conferencia Española de Religiosos (CONFER) y congregaciones religiosas que trabajan en Frontera: Ceuta, Melilla, Almería, Granada, Málaga y Sevilla.
Pilar Gallardo, delegada de Migraciones de Málaga, valora que este ha sido el primer encuentro con la presencia del nuevo obispo de Málaga, D. José Antonio Satué, quien les dio la acogida y les saludó. Este ha manifestado en varias ocasiones que es especialmente sensible al fenómeno migratorio. Mons. Satué ompartió la preocupación por la narrativa del odio hacia el que viene de fuera, por la criminalización de los pobres y por la necesidad de escuchar, conocer de cerca la realidad y colaborar todos juntos por el bien de los hermanos y hermanas más desprotegidos.
El programa ha incluido la actualización de la información de los corredores de hospitalidad, los modelos de acogida por los que apuesta la Iglesia frente a la secularización y al polarización y las claves evangélicas para sostener la acogida. Se han presentado dos modelos de acogida concretos: el Proyecto "Bienvenidos" de Cáritas Granada y el de formación en Almería. En el encuentro también ha participado el obispo de Almería, D. Antonio Gómez Cantero.
RECORRIDO POR LA REALIDAD MIGRATORIA
En el encuentro se abordó la realidad de la frontera sur hoy, centrando la reflexión principalmente en la llamada Ruta Atlántica. La primera ponencia estuvo a cargo de Fanny Curet, coordinadora de la Red de África y Europa para la Movilidad Humana (RAEMH), que puso de manifiesto cómo las personas siguen transitando por esta peligrosa ruta a pesar de los acuerdos de la UE para frenar el flujo migratorio, convirtiendo principalmente a Mauritania en un muro de contención, una externalización encubierta de la frontera europea. Esto, compartieron, tiene consecuencias nefastas para las personas que llegan a este país que viven escondidas, con miedo a ser retenidas, internadas y expulsadas sin ninguna garantía de que sean respetados sus derechos y puedan recibir un trato justo. «Mientras todo eso sucede al otro lado de la frontera, en esta otra orilla detectamos una creciente actitud de rechazo, criminalización y hostilidad hacia los migrantes pobres que logran llegar. Frente a esta actitud, nosotros como Iglesia apostamos por la acogida y la hospitalidad, actitudes, por otra parte, inherentes a nuestra fe, tal como afirmó en su ponencia José Manuel Aparicio, investigador del Instituto de Migraciones de la Universidad Pontificia de Comillas, al decir que, al acoger a las personas migrantes, en su realidad itinerante, Dios se nos revela. También Alberto Ares, director de JRS, en su ponencia destaca que frente al clima de “securitización” y polarización que estamos viviendo en relación a las personas migrantes, nuestra alternativa será siempre la hospitalidad como factor de transformación social y resistencia evangélica», afirman los participantes.
Una parte importante de este encuentro se dedicó a la presentación de una serie de experiencias y proyectos de acogida y hospitalidad que se llevan a cabo a ambos lados de la frontera y que son signos de la puesta en práctica de esta convicción: 1. Proyecto Cáritas de la Prefectura Apostólica del Sáhara Occidental, presentado por el P. Mario León Dorado (Prefecto Apostólico) 2. Proyecto Corredores de Hospitalidad, impulsado por la diócesis de Canarias en relación con diócesis de la península, que ofrecen espacios de acogida para jóvenes extutelados provenientes de las islas. 3. Proyecto “Bienvenidos”, ejemplo de trabajo en red de las Cáritas parroquiales del arciprestazgo de Genil de la diócesis de Granada. Comunicación por parte de D. Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería, del proceso de creación de un proyecto de formación, para jóvenes migrantes provenientes de los asentamientos de Níjar, un proyecto no exento de obstáculos y rechazo por su ubicación en el edificio del seminario menor.
Analizando el estado de la cuestión, y teniendo como fundamento la Palabra de Dios, la Tradición y la Doctrina Social de la Iglesia, de este encuentro nacen los siguientes retos que afrontar en común:
- Seguir potenciando y fortaleciendo el trabajo en red, propiciando la creación y desarrollo de comunidades acogedoras;
- Promover la creación de espacios para el encuentro personal con los migrantes
- Elaborar relatos veraces y compartir experiencias positivas en relación a las personas migrantes.
- Realizar acciones de formación y sensibilización tanto al interno de las comunidades cristianas como en el resto de la sociedad para cambiar narrativas negativas y sesgadas en relación a las migraciones.
- Continuar impulsando cambios en las políticas migratorias española y europea que eviten la muerte y el sufrimiento innecesario de tantas personas.
Finalmente, han querido resaltar y agradecer el trabajo que hacen muchas organizaciones, tanto del lado de la península como del otro lado de la frontera, en ese intento de hacer que la respuesta eclesial al tema migratorio responda a esos cuatro verbos en los que tanto insistía el papa Francisco en el trabajo con las personas migradas como Iglesia: acoger, proteger, promover e integrar.
