El próximo sábado, 9 de abril, se celebra en la Casa Diocesana de Espiritualidad un simposio (un encuentro de estudio), sobre pastoral de migraciones cuyo lema es la cita del Evangelio “fui extranjero y me acogisteis”.
Desde el Secretariado de Pastoral de Migraciones nos recuerdan que “es una realidad que nos desborda en muchas ocasiones y por ello nos vemos urgidos a pensar juntos en la forma de actuar desde la Iglesia, para realizar una auténtica pastoral en este campo”. Éste es el objetivo que impulsa a la diócesis a organizar una jornada de reflexión que comenzará a las 9,30 de la mañana y concluirá, con la Eucaristía, a las 6 de la tarde; y de la que detallamos el programa en esta publicación.
En la Jornada Mundial del Emigrante de 2003, el Papa Juan Pablo II afirmaba que “si los recién llegados no se sienten acogidos cuando se acercan a una comunidad parroquial porque no hablan la lengua local o no siguen las costumbres locales, fácilmente se convertirán en la oveja perdida”. ¿Cómo buscar y acoger esa oveja perdida?
Según los datos del Ministerio del Interior, a finales del año pasado eran 1.854.218 las personas extranjeras que vivían en España. En Andalucía, la cifra ascendía a 234.755; y en Málaga a 97.012, entre ellos europeos, africanos (marroquíes y subsaharianos, sobre todo), iberoamericanos, asiáticos (chinos y filipinos) y algunos de Oceanía. En esta cifra se incluyen, tanto los inmigrantes que llegan buscando trabajo, como los que se quedan por otros motivos.
España ha pasado de ser país emisor de inmigrantes a país receptor, y ante esta realidad, el Secretariado de Migraciones de la Diócesis de Málaga, junto con Cáritas, puso en marcha un servicio de atención humana y espiritual.
Los refugiados políticos y los inmigrantes españoles que retornan son atendidos por otras asociaciones como CEAR (el Centro Español de Atención al Refugiado, dependiente de la Iglesia Evangélica Española) y AMER (la Asociación de Emigrantes Retornados).
Por este motivo, desde la diócesis se vio que era más urgente trabajar con los inmigrantes en situación irregular, que son casi 20.000 en nuestra ciudad y que viven, con toda crudeza, los problemas de la inmigración: alojamiento en infraviviendas si es que no duermen directamente en la calle, dificultad para encontrar trabajo, explotación laboral y problemas también a la hora de integrarse en la sociedad.
Dejar tierra y familia
Dejar tierra y familia no es fácil, sobre todo cuando los motivos que te impulsan a hacerlo son la pobreza de tu país, los conflictos armados o la escasez de alimentos. Desde el mes de mayo del pasado año, el servicio de atención del Secretariado de Migraciones es doble: por un lado, la atención a las necesidades básicas del inmigrante, que se realiza directamente desde Cáritas; por otro, una atención pastoral más significativa de evangelización, sensibilización e integración, que se lleva a cabo desde el Secretariado de Pastoral de Migraciones.
Este doble servicio incluye, por tanto, la atención a las necesidades materiales básicas, y la atención a la interación, tanto en la sociedad como en la comunidades de fe.
A Jesús se le acercaron muchos que tenían hambre, y Él estuvo atento tanto a sus necesidades básicas, como a su búsqueda de Dios.
Entre las necesidades básicas de hoy día, a las que se les ayuda desde Cáritas y Migraciones, está la orientación a la hora de buscar un empleo, de conseguir los documentos, de encartar una vivienda, de tener la tarjeta de la Seguridad Social, etc.
Acogida
Pero, tan importante es tener cubierta la alimentación, la salud y el vestido, como sentirse acogido por aquellos que le rodean. Para que esta acogida sea efectiva, Pastoral de Migraciones realiza una campaña de sensibilización, para que las parroquias y los barrios sean comunidades de acogida, como nos acoge a cada uno de nosotros el mismo Dios.
La mayoría de los inmigrantes que llegan hasta nosotros no profesan la fe cristiana. Por eso, otra de las tareas de este grupo de voluntarios cristianos que trabaja en la Pastoral de Migraciones consiste en descubrir cuál es la comunidad de fe de estos hermanos y orientarlos hacia ella.
Según la directora de este Secretariado, Lourdes Antiñolo, se trata de anunciar el Evangelio a todos, y de dialogar con aquellos que profesan otra fe.
Varios abogados, educadores, sacerdotes y jubilados forman el equipo de voluntarios que desarrollan este servicio de formación e información los lunes, miércoles y viernes, por las mañanas, en la sede de Cáritas (952 28 72 50); y los martes y jueves, en la sede de Migraciones (952 22 43 86).
