La barriada de “Los Asperones”, en el norte de la capital malagueña, es una de las zonas más deprimidas de la provincia debido, sobre todo, al abandono por parte de las administraciones públicas.

Parroquia San Fernando: “Pon amor y sacarás amor”

Éstas son las máximas responsables de la situación en la que viven más de 200 familias malagueñas, pues esta barriada les fue ofrecida como una solución provisional mientras se les ofrecían otras viviendas que, finalmente, no llegaron.

Pero no todos se olvidan de la situación de estas personas. La comunidad parroquial de San Fernando, cuyo templo se encuentra en la barriada de El Cónsul, viene trabajando a lo largo de todos estos años por encontrar una salida digna a la situación en que están estas personas.

Mientras dicha situación se arregla, son muchas las iniciativas que han puesto en marcha, junto a otras organizaciones, para lograr la integración social de los habitantes de la barriada: cursos de alfabetización, talleres de formación ocupacional, competiciones deportivas... Toda una labor de Caridad cristiana bajo un lema: “Pon amor y sacarás amor”.

“Pon amor y sacarás amor” es el lema que la comunidad parroquial de San Fernando se ha dado para este curso pastoral. Según el párroco, Francisco Ruiz Fernández, con este lema quieren expresar que “sólo desde el amor se puede evangelizar.

No se puede anunciar a Cristo si no hacemos una opción preferencial por los más pobres. No se puede anunciar a Jesucristo porque sería un Jesucristo falso. Nos gusta recordar aquello que decía San Agustín de ‘ama y haz lo que quieras’”.

Aunque la labor de la Cáritas parroquial implica los mayores esfuerzos, eso no significa que se descuiden los demás aspectos fundamentales de la vida de la comunidad cristiana: la Liturgia (celebraciones) y la Catequesis (evangelización-formación). Las celebraciones litúrgicas dan fe de la verdadera vida de la parroquia y, según el párroco, el número de asitentes a la Misa dominical ronda los 400 fieles.

La convivencia fraterna es muy agradable y, desde hace unos meses, la parroquia se hace presente en el barrio con el tradicional sonido de la campana que ha sido instalada hace poco.

Proyecto de formación

La labor catequética también es muy importante y, además de los distintos grupos de preparación para recibir los sacramentos, la parroquia cuenta con un proyecto de formación.

En el primer trimestre se ofreció un curso sobre Biblia; en el segundo, sobre la oración; y, en el tercero, sobre la Caridad, dividido en tres bloques: exclusión-marginalidad, promoción-desarrollo e inclusión-vulnerabilidad.

Para la labor caritativa, la parroquia cuenta con unos 30 fieles en distintos servicios. Una decena de ellos se encargan de la atención directa a las personas que acuden en busca de ayuda a la parroquia. Realizan la acogida y tratan de solventar sus problemas puntuales, que, en muchos casos, son necesidades básicas como pañales, leche maternizada o alimentos.

Los 20 fieles restantes se encargan de labores de promoc ión en la barriada de Los Asperones. Tres de ellos son trabajadores a tiempo parcial, gracias a los acuerdos de colaboración con las asociaciones gitanas “Oropéndola Calé” (“Ilusión gitana”) y “Arate Calé” ( “Sangre gitana”) y con el Secretariado General Gitano.

Entre otras muchas iniciativas de promoción, destacan últimamente un taller de pintura en el que están participando 6 chavales de la barriada y en el que, además de recibir la alfabetización, ponen en práctica su formación teórica pintando murales y casas del barrio; y un taller de música, en el que otro grupo de chicos aprende a tocar un instrumento.

Apesar de las dificultades propias de un barrio como Los Asperones, cuyo aislamiento del resto de la ciudad contribuye al círculo vicioso de la marginalidad, son muchos los jóvenes que consiguen integrarse en la sociedad gracias a la labor de inserción social que lidera la parroquia. Una vez que estos jóvenes consiguen salir del barrio, no se olvidan de sus orígenes y se integran en la labor de voluntariado como monitores deportivos o de tiempo libre y demuestran con su vida la realidad del lema de la parroquia: “Pon amor y sacarás amor”.