¡Salve, Estrella de los mares...! Así comienza ese canto popular, la “Salve Marinera”, que este fin de semana se escucha en muchas parroquias de nuestra diócesis, sobre todo las de la costa, en las que la imagen de la Virgen del Carmen se subirá a las barcas de los pescadores y bendecirá las aguas en las que tendrán que ganar el sustento de sus familias.

El 16 de julio es la fiesta del Carmen, y de las gentes del mar

Cuando María se asome a nuestro mar, ¿qué será lo que verá? Ella, patrona de las gentes del mar, luz, guía y estrella de los mares, ¿cómo nos verá a sus hijos, a los malagueños y a los que nos visitan, a los que llegan en los cruceros y en las inconsistentes pateras?

Hoy queremos acompañar a María en este paseo, a través de los ojos de los párrocos y feligreses de la costa. Como son muchos los pueblos y parroquias que sacan a hombros y en barco a la imagen de la Virgen del Carmen, hemos elegido algunos de ellos, de diversos puntos, para conocer la vida de nuestras costas, y cómo se vive y se proc lama en ellas el Evangelio.

Nuestra Señora del Carmen, o Virgen del Carmen, es una de las advocaciones a las que más cariño se le tiene entre el pueblo de Dios. En la diócesis de Málaga son 13 las parroquias que la tienen como titular, sin contar con otras parroquias como las de Nerja, el Rincón de la Victoria o La Cala del Moral que, aunque no la tienen como advocación, la celebran igualmente el 16 de julio, por pertenecer a localidades marineras, y la procesionan.

Vamos a acompañar a algunas de ellas en su recorrido.

La parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Estepona celebra este año la coronación canónica de la imagen de la Virgen. El párroco, Fernando García, ha intentado que este acto sea un motivo de unión en la parroquia y en la barriada en la que se enclava (Virgen del Mar), porque, como él mismo afima “el único motivo de vinculación de muchos vecinos con la Iglesia es la devoción que tienen a la Virgen del Carmen”. Fernando no ve esta realidad como un aspecto negativo, sino positivo porque “la Virgen María, la madre, sigue siendo la que nos lleva a su hijo Jesús, y de eso se trata, de poner a la gente de cara a Jesucristo”.

En opinión de este párroco, cuando la Virgen se adentre en el mar, no sólo verá gente aclamándola, sino que también verá miles de problemas familiares y una gran pérdida: la falta de transmisión de la fe de los padres a los hijos. “Los niños que han sido cuidados por sus abuelas saben algo más de Dios, pero la mayoría de los niños apenas tienen cultura religiosa”, afirma Fernando.

El 16 de julio de este año plantea un reto importante a la parroquia de Estepona: que la coronación de la imagen sirva para impulsar la vida de fe y de formación de los feligreses, “que sea una coronación de corazón, y no de boquilla”.

La parroquia de La Cala del Moral tiene como titular a Nuestra Señora del Rosario pero, por su tradición marinera, sus gentes celebran a la Virgen del Carmen. Este año, la fiesta del 16 de julio tiene para ellos un valor añadido: se jubila y despide el que ha sido su párroco durante 22 años, Antonio Estrada. Han sido más de dos décadas viviendo como un caleño más y da gracias a Dios por todos las gracias que ha derramado sobre él y sobre el pueblo en todos estos años. Éste será uno de los aspectos positivos que la Virgen María verá este año: la alegría y el cariño con los que La Cala del Moral despide a su párroco.

También será éste el reto que se les presente para el nuevo año: un nuevo sacerdote llegará a esta parroquia, al que tendrán que acoger y con quien tendrán que trabajar en nuevos proyectos.

El párroco de La Cala, Antonio Estrada, piensa que la Virgen María, al asomarse al mar verá todas las dificultades que tienen los pescadores y marineros, a la hora de hacerse a la mar: el temporal, la falta de pesca, la necesidad de mantener a sus familias,...

Sirvan como ejemplo, las dificultades físicas que viven los hombres que portan el trono de la Virgen el día de la procesión, una pequeña muestra de lo que viven día a día los hombres del mar.

La parroquia del Rincón de la Victoria estrena este año una nueva imagen de la Virgen del Carmen, que saldrá a hombros de los muchachos “marineros” (que es como se los llama a los portadores del trono), por el nuevo paseo marítimo, reconstruído después de las últimas inundaciones que tantos estragos hicieron en este pueblo.

Es uno de los motivos de alegría de esta parroquia, en la que cada día son más los cristianos que se comprometen en las distintas tareas, según afirma el párroco, José Acosta.

Pero no todo es alegría en este pueblo, que cada día ve cómo aumentan el número de inmigrantes que llegan hasta él en busca de una vida mejor, pero con muchas dificultades políticas, sociales y económicas para conseguirlo; o que “también comprueba la forma en que en nuestra sociedad se atacan los valores cristianos”, añade el párroco.

Para el próximo año se les presenta un reto: profundizar en la devoción a la Virgen María, para que no quede sólo en una práctica religiosa puntual.