El personal de la red internacional de «Cáritas» en la región sudanesa de Darfur ha alertado sobre la «calamitosa situación» que puede producirse en pocas semanas con la llegada de la temporada de lluvias.
Cáritas alude a las estimaciones de las agencias de Naciones Unidas presentes en la zona: en los próximos dos meses más de 3,5 millones de personas necesitarán ayuda alimentaria urgente en toda la región, lo que supone un incremente del 25% respecto al año pasado.
La región de Darfur es centro, desde hace más de dos años, de sangrientos enfrentamientos que, según fuentes humanitarias, han causado entre 180 mil y 300 mil muertos y más de 2 millones de desplazados –expuestos por lo general a epidemias y malnutrición--, entre ellos cerca de 200 mil refugiados en el vecino Chad. «Darfur está al borde de una situación crítica», ha asegurado Anthony Mahony, experto en operaciones humanitarias de «Cáritas» británica.
«Desde la última estación de lluvias, todavía no hemos conseguido reponer nuestras reservas de comida, mientras que el número de personas que necesitarán alimento no ha dejado de aumentar.
La gente está al límite de su resistencia después de varios meses en los campos de refugiados en condiciones extremas, y la escasez de comida puede resultar fatal para muchos de ellos en los próximos meses», se advierte. De acuerdo con «Cáritas», la creciente inseguridad de las principales rutas terrestres de acceso a los campos ha impedido las labores logísticas de todas las agencias humanitarias, que no han conseguido cubrir totalmente sus reservas de alimentos de cara a la estación lluviosa”. A partir de ahora será cada vez más difícil el acceso a los campos, ya que las precipitaciones harán impracticables las carreteras de tierra.
