La rueda de prensa del viernes por parte del Sr. Obispo y los responsables de la Administración diocesana, ha tenido un amplio eco en la prensa escrita.

El Estado sólo aporta el 3% del presupuesto diocesano

Detallamos los artículos aparecidos en los distintos medios

La Opinión de Málaga

Tomado de laopiniondemalaga.com.

No habla de autofinanciación, pero ayer el obispo de Málaga, Antonio Dorado, dejó claro que las cuentas de la diócesis cuadran y que, en ningún caso, dependen de las aportaciones que realiza el Estado, que la Iglesia malagueña seguiría llevando a cabo su labor pastoral y social sin estas ayudas, que son muy agradecidas, pero que sólo representan el 3% de los ingresos que obtuvo el Obispado en el último ejercicio, correspondiente al año 2004.

Así que si el Gobierno decidiera rebajar o suspender el complemento presupuestario que concede a la Conferencia Episcopal para cubrir la diferencia entre sus cuentas anuales y lo que los ciudadanos asignan a la Iglesia mediante la casilla del IRPF (el año pasado, 1,4 millones de euros), el balance económico del Obispado apenas se resentiría. "Es más, estamos convencidos de que los donativos de los fieles aumentarían", señaló Dorado Soto.

El ecónomo, José Antonio Sánchez, fue incluso más allá: "Nuestra libertad como creyentes no está hipotecada a ninguna contribución del Estado". Y es que el 86% de los ingresos totales de la diócesis, 15.646.800 euros, procede del bolsillo de los fieles, entre cuotas, aranceles, cánones o colectas, y de las aportaciones puntuales de personas que puede que incluso no sean creyentes, pero financian las actividades sociales de la Iglesia. En este sentido, el prelado lamentó que el porcentaje de los fieles que contribuyen al sostenimiento de la Iglesia con una cuota fija apenas supere el 3%.

Personal. Los gastos ascendieron a 15.607.330 euros, por lo que el resultado final arrojó un superávit de 39.470 euros. "El Obispado es como una familia media, ya que gasta en función de lo que ingresa", destacó el gestor, Luis López. Las partidas principales se destinan al gasto de personal, clero (2,1 millones de euros) y seglares (3,4 millones). Cada sacerdote gana al mes un sueldo líquido de 665,47 euros (la asignación mensual neta del obispo es de 847 euros). Si un cura cobra por dar clases en un colegio o instituto, no percibe ninguna cantidad del Obispado y si gana más de los 665,47 euros, se recomienda que dé la mitad del sobrante al instituto de sustentación de los clérigos.

Un tercio de los ingresos va a obras caritativas

El Obispado es de las instituciones que más obras sociales hace al servicio de los pobres. De hecho, un tercio de sus ingresos se destina a este capítulo, que incluye el mantenimiento, por ejemplo, del hogar Coliché, para enfermos de sida, el de Pozos Dulces, la misión diocesana en Venezuela y otras ayudas al Tercer Mundo. La diócesis dispone de 1,5 millones de euros de financiación de organismos oficiales para realizar estas actividades, pero sólo el gasto total de Cáritas supera los 2,7 millones. Otro capítulo importante es la construcción de nuevos templos en las zonas donde se demandan. Cada uno cuesta más de 150.000 euros.

Málaga hoy

Tomado de diariomalagahoy.com.

A la Iglesia malagueña le salen las cuentas. Mantiene en nómina a unos 540 trabajadores, entre seglares y curas de toda la provincia, construye templos a un ritmo que casi llega a los tres al año, y presume de tejer una sólida red de asistencia social de Nerja a Manilva.

Y todo ello, con el soporte principal de los frutos del cepillo del domingo y otras fórmulas de recolecta de donativos, como las tasas, por ejemplo, de bodas, bautizos y comuniones. "La Iglesia no está hipotecada a ninguna subvención porque son aportaciones mínimas", declaraba ayer orgulloso el administrador diocesano, José Sánchez, en la presentación del balance económico anual en el Palacio Episcopal.

Y no le falta razón, a la luz de las cuentas de ingresos.

El año pasado, la Iglesia malagueña manejó más de 15 millones de euros (este año ha incorporado 300.000 euros más). De éstos, más de 13 millones llegaron por aportaciones de particulares, casi un millón y medio correspondería a la cruz que los contribuyentes señalan en su declaración de la renta y sólo medio millón de euros procede del complemento extraordinario del Estado. "Es decir, que si no estuviera, no nos íbamos a morir", recordaba Sánchez, en referencia sin duda a las recientes declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que planteaba una posible reducción de ese complemento extraordinario del Estado.

No obstante no quieren lanzar las campanas al vuelo. "Hay más necesidades que recursos, Málaga necesita más templos y Cáritas necesita más fondos para atender a los pobres", matizaba el ecónomo. Actualmente, el Obispado arrastra una deuda superior a los 5 millones de euros.

Actualmente, el objetivo de la Diócesis es aumentar las aportaciones fijas de fieles, que no superan el 3 por ciento, para poder prever los gastos y hacer proyectos a largo plazo, asegura el obispo.

No obstante, las mayores inversiones no van destinadas a obras sociales. Según el capítulo de gastos del Obispado, la partida más gruesa se dirige a cubrir las nóminas del personal, donde no se incluyen los profesores, que asume la Administración. Los sueldos de los 341 sacerdotes y los casi 200 seglares se llevan cinco millones y medio de euros, pese a que las nóminas son modestas.

Un cura cobra en Málaga una mensualidad neta de 665 euros, mientras que el obispo tiene una asignación de 847 euros. No obstante, él mismo reconocía ayer: "No es poco porque no tengo gastos, ni de agua, ni de luz, ni casa, comida o coche".

Los sacerdotes con varias dedicaciones (muchos comparten, por ejemplo, las clases en un colegio con una parroquia) devuelven uno de los sueldos a la Diócesis.

Tras las nóminas, priman las obras e inversiones, a las que se destinan 5.435.818 de euros. Construir una iglesia vale 1.500.000 euros. "Desde que inicié mi mandato en la Diócesis de Málaga se han construido 30 templos", asegura el obispo, que llegó a la provincia en el año 1993.

La obra social, que recae en Cáritas, recibe 2.713.679 euros, de los cuales 1.256.748 proceden de subvenciones públicas. "Es decir que en Málaga le ahorramos al Estado un millón y medio de euros, que tendrían que gastarse", explica el gestor de la Diócesis, Luis López de Sebastián.

El obispo no supo calcular el valor del patrimonio religioso de Málaga, cuyo rendimiento sólo supone a la Diócesis el 1 por ciento de los ingresos. "No hemos calculado el valor del patrimonio, pero es una diócesis con escaso patrimonio rentable porque nosotros no podemos hipotecar una iglesia para pedir un crédito", asegura el administrador.

Cerradas las cuentas con éxito, la Iglesia malagueña tiene ante sí otros retos, como el éxodo de fieles de las parroquias, la merma de vocaciones religiosas o la falta de conexión de la iglesia con la juventud. Mientras que en 2003 había 353 curas en Málaga, este año sólo son 341. Actualmente, en el seminario no se preparan más de 30 aspirantes a cura.

Diario Sur

Tomado de diariosur.es.

Según los datos que aportó ayer el obispo de Málaga, Antonio Dorado Soto, la diócesis recibió el pasado año 1.970.692 euros de organismos oficiales, lo que supone un 13% del total de sus ingresos, que suman 15.646.800 euros. El 86% restante correspondió a ingresos por servicios o donativos. 1.518.695 euros se destinó a actividades sociales con personas necesitadas, en su mayoría para Cáritas. La aportación extraordinaria del Estado fue de 451.997 euros. La tercera fuente de ingresos es el rendimiento del patrimonio.