Monseñor Dorado, ha señalado que los cristianos deben acercarse a todos los hombres y mujeres emigrantes y ayudarlos a integrarse.
Ante la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebra el próximo domingo, Monseñor Dorado ha señalado en una carta titulada "Dios nos habla en los signos de los tiempos" que en lo referente a la emigración defender la dignidad del inmigrante y sus derechos es "una manera de vivir la democracia".
Así mismo ha señalado que la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado "nos brinda una oportunidad más para profundizar en este fenómeno social, para conocer mejor los hechos y revisar el trato que les damos; para ayudarlos cuando se les presenten momentos especialmente difíciles y para integrarlos en las comunidad católica a los que comparten la fe".
