Los niños aman la aventura, y no existe aventura más seductora y mayor que la de ser santos y misioneros
El obispo de Málaga, Monseñor Dorado Soto, ha señalado en una carta titulada Los niños nos evangelizan que “la Iglesia confía hoy la misión de evangelizar de un modo muy especial a los niños” y afirma que es necesario inculcarles la pasión por la justicia frente a las carencias de millones de niños porque tienen “un corazón de oro y una voluntad de hierro cuando hacen suya una causa.”
