La Conferencia Episcopal Española ha lamentado y condenado con firmeza el comunicado de la banda terrorista ETA, calificándolo como una «nueva agresión a la convivencia en justicia y libertad».
Mediante una nota de prensa, los obispos recuerdan que «el terrorismo es intrínsecamente perverso» y afirman que «ninguna reivindicación política otorga legitimidad a nadie para amenazar y asesinar».
«Al contrario, quienes así actúan se convierten en criminales a cuyas conductas ha de ser aplicada la Ley con todo su justo rigor», continúan. «Los obispos han aconsejado en diversas ocasiones que se rece por la conversión de los terroristas y por el final de esta plaga lacerante de la convivencia», expresa la Conferencia Episcopal Española, que afirma que «las víctimas del terrorismo y sus familiares tienen un lugar especial en la oración y en el apoyo de los católicos».
Por su parte, los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria han publicado una nota en la que definen el comunicado de ETA como “una pésima noticia” y piden a ETA que “revoque su decisión y anuncie el cese definitivo de su violencia”.
Continúan diciendo que “esta sociedad no necesita la tutela de ningún grupo ni la amenaza o el uso de la violencia para reclamar sus derechos o cumplir sus obligaciones. La violencia ejercida real o potencialmente es contraria a la justicia, a la libertad y a la paz, y cierra cualquier camino hacia ellas. Debe, por tanto, desaparecer sin contrapartidas.
