Como cada año, del 2 al 10 de julio, llega la semana de matriculaciones para los chicos de E.S.O, Bachillerato y ciclos formativos de grado medio. Es el momento, por tanto, de que los padres orienten a sus hijos sobre la matriculación en la asignatura de Religión Católica.
El próximo curso 2007-2008, presenta una serie de novedades que bien merece la pena destacar con objeto de que padres y alumnos sepan cómo inscribirse correctamente. Para empezar, los alumnos que cursen 1º o 3º de E.S.O a partir del próximo septiembre , tendrán - para matricularse en la asignatura de Religión - un impreso distinto al usado para los alumnos de 2º y 4º de E.S.O, Bachillerato o cualquier Ciclo Formativo de Grado Medio. La razón es que, a comienzos del próximo año escolar, se implantará la nueva ley de Educación de Andalucía empezando, precisamente, por estos dos cursos.
En la práctica, esto se traduce en que los alumnos de 1º y 3º de ESO podrán optar entre tres posibilidades a la hora de matricularse en la asignatura de Religión: por un lado, podrán elegir entre cursar una religión confesional - de entre las cuatro ofrecidas - ; por otro, podrán optar por matricularse en la asignatura de Cultura Religiosa no confesional; y, por último, se presenta la nueva opción de matricularse en una materia denominada "Atención Educativa".
El problema surge en que esta última opción no ha quedado definida en la nueva ley de Educación de Andalucía, ya que, de hecho, el articulado define en qué “no consiste” la asignatura, pero no en qué consiste.
Por su parte, los alumnos de 2º y 4º de ESO, Bachillerato y los ciclos formativos de grado medio siguen teniendo la misma oferta que en el curso que acaba de terminar.
RELIGIÓN CATÓLICA
La Delegación Diocesana de Enseñanza insta a los padres a que soliciten el impreso correspondiente y a que sopesen detenidamente las opciones que se les presentan. Ni que decir tiene que la Iglesia recomienda matricular a los alumnos en la asignatura de Religión Católica por todos los beneficios que para su formación integral conlleva cursarla. Y no deja de ser curioso cómo, a pesar de la cantidad de trabas que la administración pone a la hora de la matriculación en esta asignatura, el número de niños y adolescentes que la cursan en nuestra ciudad no baja desde hace años, situándose en un 78,3 % del total de alumnos matriculados en estos niveles.
¿Se acabará dando cuenta la administración de que los cristianos sabemos sacar partido a las trabas burocráticas?
