Afirma que parte de la responsabilidad de los accidentes procede de la precaria situación laboral
Cinco víctimas mortales son las que se han cobrado los accidentes laborales en un corto espacio de tiempo.
Con este motivo, el Obispo de Málaga, D. Antonio Dorado, ha hecho un llamamiento en su carta pastoral Los accidentes laborales, para que cuidemos y extrememos las medidas de seguridad en el trabajo y detengamos “esta sangría de vidas jóvenes, que golpean casi siempre a los miembros más modestos e indefensos de la sociedad”.
Según señala, tiene “la firme convicción de que una parte de la responsabilidad de estos accidentes procede de la precaria situación laboral en la que se encuentran la mayoría de los trabajadores.”
Afirma que, cuando denuncia esto, no se refiere “a esa situación inhumana e injusta de los que se aprovechan de los inmigrantes que no tienen su documentación en regla, sino a otros aspectos también reales como la precariedad en el trabajo, la gran dureza de los horarios laborales, el tener que trabajar contra reloj y la indefensión en la que se encuentran los obreros, que los obliga a asumir condiciones de trabajo peligrosas, cuando no indignas.”
