Desde hace 42 años, el domingo de la Ascensión celebramos también la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Una jornada que tiene tres objetivos:

- La formación de las conciencias ante las responsabilidades de cada uno en el uso y desarrollo de los medios de comunicación.

- La invitación a la oración por los que manejan la información.

- La generosa colaboración económica, signo de solidaridad, para promover, sostener y fomentar las instituciones y las iniciativas promovidas por la Iglesia en esta materia.

El lema elegido este año se centra en la búsqueda de la verdad, porque, como afirma Benedicto XVI: “el hombre tiene sed de verdad, busca la verdad; así lo demuestran también la atención y el éxito que tienen tantos productos editoriales y programas de ficción de calidad, en los que se reconocen y son adecuadamente representadas la verdad, la belleza y la grandeza de la persona, incluyendo su dimensión religiosa”.

¿Qué uso damos a los medios de comunicación? ¿Interesa lo religioso? ¿Nos creemos todo lo que aparece en los medios de comunicación? Usemos nuestra capacidad crítica ante los productos que nos ofrecen los medios y busquemos la verdad.

El viernes 2 de mayo, se cumplen cinco años de la primera aparición del Sr. Obispo, D. Antonio Dorado, en Popular TV Málaga. Este nuevo canal de televisión acababa de nacer y el Sr. Obispo quiso disponer de un espacio semanal, los viernes, para llevar la Palabra de Dios a esa nueva “parroquia” que se abría: la televisión.

Cinco años después, D. Antonio sigue “hablando semanalmente en televisión” y ha sido promotor de otras muchas iniciativas en medios de comunicación, la última de ellas: Diócesis TV, la televisión por internet.

Con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, nos responde a varias preguntas sobre la importancia de los medios como instrumentos de evangelización:

–D. Antonio, un sacerdote chileno ha puesto en marcha una curiosa iniciativa: la Red Jeremías, un foro para presbíteros de lengua española que tengan inquietudes en comunicación. ¿Qué piensa usted de esta iniciativa?

–Me parece una iniciativa excelente. No olvidemos que san Pablo, cuyo año estamos celebrando, se jugó la vida por llevar el Evangelio a todo el mundo.

Hoy podemos llegar a muchas personas que no frecuentan nuestras parroquias gracias a las nuevas tecnologías y a los diversos medios de comunicación. Por eso, me parece una excelente noticia.

En cuanto a saber en qué podrá ayudar esa nueva iniciativa a un mejor uso de los medios, pienso que es algo que tenemos que buscar entre todos, conociendo diversas experiencias, intercambiando información, aportando ideas con visión de futuro. Y eso lo tenéis que hacer los más jóvenes, entre los cuales hay numerosos sacerdotes con buena preparación y convencidos de que todo el mundo tiene derecho a conocer a Jesucristo. Si san Pablo se jugó la vida por llevar el Evangelio a los demás, sería triste que nosotros, que lo tenemos más fácil, no estuviéramos en la vanguardia de esas nuevas posibilidades que se nos ofrecen.

–¿Es necesario que los sacerdotes tengan inquietudes en este tema, en los medios de comunicación? ¿Cómo inculcan los formadores del Seminario esta inquietud a los seminaristas actuales?

–Por supuesto que toda persona apasionada por el Evangelio, como es el caso de los sacerdotes, ha de buscar las nuevas posibilidades de darlo a conocer. Descuidar hoy los medios de comunicación en la misión evangelizadora es signo de que no se conoce en qué mundo vivimos.

Por supuesto que no es la única posibilidad para evangelizar, ni siquiera la más importante, pero es una más que debemos aprovechar.

En cuanto a la formación de los futuros sacerdotes, los documentos oficiales insisten en que se cuide mucho esta faceta de la formación. Y la correspondiente Comisión Episcopal organiza cada año cursos para seminaristas. Sé que en nuestro Seminario se han impartido seminarios sobre el tema y que el responsable de homilética lo tiene muy en cuenta. También los seminaristas han realizado algunas iniciativas, pero todo es mejorable y pienso que hay que prestar mayor atención a esta faceta.

–En esta Jornada, ¿cómo pode - mos conseguir crear una mayor conciencia en las parroquias (sacerdotes y seglares) de que los medios de comunicación son unos buenos instrumentos para la evangelización?

–En mi artículo para el número de DIÓCESIS, que se hace público el domingo, día 4 de mayo, aporto sugerencias. Y veo con agrado que son varios los sacerdotes jóvenes que se han implicado en el uso de los medios, unos colaborando con la Delegación Diocesana; y otros, desde su parroquia, aprovechando las posibilidades de los canales locales de televisión y de las emisoras de radio locales, y a través de internet. Me gustaría que fueran ellos los que organizaran una especie de simposio para estudiar con profundidad este tema.