Según la ONU, cada año se producen 50 millones de abortos en el mundo, es decir, uno cada seis segundos. Nuestra provincia no es en absoluto ajena a esta corriente: desde 1991, Málaga se sitúa a la cabeza de Andalucía en número de abortos, sobrepasando en dos puntos la media nacional.
Según el Ministerio de Sanidad, 4.475 mujeres abortaron en tierras malagueñas en el año 2006, y las entidades que trabajan en este campo afirman que el 80% de ellas lo hace bajo presión, en contra de su verdadera voluntad. Los organismos oficiales no ofrecen a la mujer con dificultades para llevar adelante su embarazo más salida que acogerse a uno de los tres supuestos de la Ley del Aborto, que la administración considera incluso necesitados de ampliación. Sin embargo, pocos se han preocupado de ayudar a la mujer a superar los obstáculos que le impiden dar a luz al hijo que lleva en su vientre. Hasta ahora.
Red Madre nació por iniciativa del Foro Español de la Familia como respuesta ante la gran tragedia que supone el aborto en España. “En un principio se promovió como una iniciativa legislativa popular que se presentó a los Parlamentos de las diferentes Autonomías para apoyar a la mujer embarazada, pero ante la negativa de éstos y la demanda de muchas mujeres solicitando nuestra ayuda, decidimos que había que seguir adelante aunque fuera sin ayuda oficial”, cuenta Marta Busto, presidenta de Red Madre en Málaga.
El objetivo de esta asociación es, ante todo, informar, “comunicar a la mujer que se encuentra con un embarazo imprevisto que hay alternativas al aborto, que puede contar con nuestra ayuda y apoyo. Aportar nuestro granito de arena a devolver la cultura de la vida a nuestra sociedad. Dar a la mujer la oportunidad de ser realmente libre para decidir. Porque no hay libertad sin información, y toda mujer debe saber que tiene ayuda para llevar su embarazo a término, así como las consecuencias físicas y psíquicas que conlleva un aborto”.
Red Madre ofrece, para la consecución de sus objetivos, todo tipo de ayuda, desde la comprensión que la mujer embarazada no ha encontrado en su familia o pareja, al apoyo profesional que requiera, la asistencia básica para mejorar sus condiciones de vida o la ayuda psicológica y humana tras haber abortado. “Nuestro voluntariado, afirma Busto, abarca desde el programa “Acompáñame”, que como su nombre indica es caminar al lado del las embarazadas, ir a las revisiones, etc., hasta el nacimiento de su bebé y sus primeros meses de vida, o la labor de ginecólogos, abogados, matronas… a través del asesoramiento, orientación, superación de cargas emocionales, discriminación en el trabajo, etc. Si una mujer decide abortar, nosotros también estamos con ella.
Probablemente en esos casos necesitan más nuestra ayuda si cabe, pues está demostrado científicamente que el 100% de las mujeres que abortan sufren el síndrome post-aborto. Puede que no inmediatamente, pero lo sufren. Si un aborto espontáneo es difícil de superar, cuánto más cuando éste ha sido violento”.
La Red Madre se encuentra ya en otros puntos de nuestra geografía, y comienzan a trabajar ahora oficialmente en Málaga. Marta Busto reconoce que “toda ayuda es poca, porque cada día nos llegan más solicitudes de apoyo, y no damos abasto. Así que todo voluntario será bien recibido”. En el plano económico, Red Madre depende, también, exclusivamente de la buena voluntad de sus colaboradores.
Más del 50% de las mujeres que acuden a Red Madre llevan a término su embarazo. Este dato llena de gozo a las personas que trabajan en esta asociación, quienes vienen a constatar que el aborto es el fracaso de una sociedad que no sabe o no quiere proteger al más débil de sus miembros.
Más información en la web redmadre.es.
