La Delegación Diocesana de Enseñanza comienza, en estos días, sus visitas a los centros educativos para encontrarse con los profesores encargados de impartir la asignatura de religión.

Estos encuentros se irán realizando durante los dos próximos meses y llevarán a los responsables diocesanos del ámbito educativo a las distintas vicarías y arciprestazgos que componen la provincia, para conocer de cerca la realidad de los profesores de religión.

El calendario de las visitas para el mes de marzo comienza el miércoles 4, día en que los miembros de la delegación viajarán hasta la vicaría de la costa occidental, a la parroquia de Virgen Madre (Nueva Andalucía) donde se reunirán, a las 17,30 horas, con los profesores de Marbella y Estepona. El 11 de marzo, el encuentro de la vicaría de la Axarquía tendrá lugar en la parroquia de San Andrés (Torre del Mar) a las 17 horas; el 18, se encontrarán los profesores de la vicaría de Málaga ciudad, en la Casa Diocesana de Espiritualidad “Beato Manuel González”, a las 17 horas. Al día siguiente, la cita será a las 17,30 horas, en la parroquia de San Manuel- Virgen de la Peña (Mijas Costa), con los profesores de la zona de Fuengirola y Torremolinos; y el 25 de marzo, los maestros del arciprestazgo de Álora y Coín compartirán sus experiencias en la parroquia de San Pedro (Cártama), a las 17 horas. La visita al resto de vicarías se anunciará en abril.

Con estos encuentros, que se realizan cada año, la Delegación Diocesana de Enseñanza busca acercarse a las realidades de trabajo de los profesores de religión y, entre otros temas, informará a los asistentes de los asuntos tratados en las Jornadas Nacionales de Vicarios y Delegados de Enseñanza.

Según la delegada diocesana de enseñanza de Málaga, Carmen Velasco, este tipo de contactos son necesarios. Dada la situación de su jornada laboral, muchos de ellos son itinerantes en distintos centros y localidades; también les afecta especialmente la reducción horaria que ha sufrido la asignatura, con su consecuencia salarial; las dificultades para poder participar en proyectos y programas de la Consejería de Educación, como miembros de los claustros de los colegios e institutos; la falta de reconocimiento de derechos laborales, al no tener un convenio propio...

Cuestiones que convierten, en la actualidad, el ser profesor de religión y moral católica en un centro público en una profesión de auténtico riesgo.