“Muchos jóvenes de hoy usan modos diversos de comunicación: internet, i-pod, móviles, etc. Y hay tendencias en pleno desarrollo en este campo. Debemos ser capaces de abordarlos y encontrarlos en estas nuevas vías de comunicación, ofreciéndoles signos de nuestra presencia y respuestas a sus preguntas o necesidades”.
Con estas palabras, el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, de Radio Vaticano y del Centro Televisivo Vaticano , el Padre Federico Lombardi, animaba a los delegados diocesanos de Medios de Comunicación de las diócesis españolas a impulsar iniciativas diocesanas de presencia de la Iglesia en los nuevos medios.
Durante la Asamblea de Delegados Diocesanos de Medios de Comunicación Social, en la que participó la delegación malagueña, el Padre Lombardi reconoció que la propuesta para adentrarse en iniciativas como la producción de vídeos para YouTube, que han sido un auténtico éxito mundial, “me llegaron de parte de mis colaboradores, y no de mí mismo o de mis superiores”. Y alentó, más que a “imponer una estrategia desde arriba”, a impulsar y coordinar con oportunas iniciativas “la creatividad de la base”.
Lombardi sugirió que “debemos avanzar en el camino de la interactividad, promoviendo la participación de las personas que visitan las diferentes iniciativas apostólicas de presencia en internet”.
Es lo que se ha venido a denominar Web 2.0, en referencia al cambio generacional que se está produciendo en la red, donde la comunicación vertical –de las instituciones hacia el público– está dando paso a una interacción real entre usuarios, fomentando la colaboración y el intercambio de información.
En el resto de ponencias, que contaron con profesionales de los medios y académicos de primer orden, se insistió en la necesidad de hacerse presentes, como cristianos particulares y como Iglesia, en las nuevas redes sociales (Facebook, Tuenti...), auténticas avenidas por las que discurre la gente de hoy, sobre todo los jóvenes. En esta línea ahonda también el mensaje que el Santo Padre acaba de lanzar para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, en el que dice a los jóvenes que a ellos les “corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este continente digital” .
A lo largo de las jornadas, los participantes reflexionaron también sobre la necesidad de recuperar la ética en el mundo de la información, donde la búsqueda de la audiencia desplaza en ocasiones a la búsqueda de la verdad.
