El mes de mayo llena de luz y alegría nuestros pueblos y ciudades. En este contexto, en el que también celebramos acontecimientos importantes para todos como las primeras comuniones, el día de la madre, etc., la Iglesia promueve pedagógicamente la devoción a nuestra madre, la Virgen María.

El mes de mayo es, tradicionalmente, el “Mes de María”, y son muchas las muestras de amor y devoción que, en estos días, los fieles profesan hacia la Madre de Dios a lo largo y ancho de la diócesis de Málaga.

Comenzamos nuestro recorrido por la capital, donde se venera la imagen de la patrona, no sólo de la ciudad de Málaga sino de toda la diócesis, Santa María de la Victoria. A lo largo del mes de mayo, numerosas instituciones civiles y religiosas, parroquias, colegios y arciprestazgos enteros peregrinan hasta la Basílica y Real Santuario del mismo nombre.

El año pasado, más de 20.000 peregrinos acudieron a rezar a los pies de la patrona de Málaga. Una tradición que, lejos de perderse, se mantiene año tras año. Y es que el amor del pueblo a la Santísima Virgen pertenece a su propia esencia.Este cariño se expresa en múltiples advocaciones, que son las formas que tenemos de nombrar a María o de referirnos a algún misterio de su vida.

En Ronda, por ejemplo, se venera como patrona a Ntra. Sra. de la Paz. Su fiesta se celebra en enero, pero es el segundo domingo de mayo cuando, con el buen tiempo, se celebra su procesión. Será hoy domingo, por tanto, cuando los fieles de la ciudad del Tajo salgan a la calle a manifestar su devoción. También son muchos los rondeños devotos de M ª Auxiliadora (que celebra en mayo su novena), de la Virgen de la Cabeza o del Rocío.

En los pueblos de la Serranía se celebrarán, estos días, un sinfín de romerías entre las que podemos destacar la de la Virgen de la Salud, de Jimera de Líbar o las que se realizan en honor de las múltiples vírgenes del Rosario que presiden los templos de numerosos pueblos de la zona.

Ntra. Sra. de Gracia, patrona de Archidona, también recibirá, en estos días, una atención especial por parte de los fieles. Al igual que la Virgen de la Consolación, en Villanueva de Algaidas; la de la Fuensanta, en Coín; la de Flores, en Álora; los Remedios, en Cártama o Ntra. Sra. del Reposo, en Campillos.

En las ciudades costeras, domina la devoción a la Virgen del Carmen, pero hay otras advocaciones muy queridas como las del Rosario, en Fuengirola; la Virgen de la Peña, en Mijas; la Inmaculada o las dedicadas al misterio de la Encarnación del Señor en el seno de la Virgen María, presentes en Casares, Marbella y Ojén.

Es muy difícil resumir en este espacio algo tan grande como es el amor de los diocesanos a María, con miles de advocaciones, a cual más querida. Sin embargo, no queremos dejar de resaltar también la advocación de Ntra. Sra. de la Victoria, en la ciudad autónoma de Melilla. Alo largo de este mes, colegios, cofradías e instituciones peregrinarán a la iglesia de la Purísima Concepción para rezar ante la imagen de su patrona, que allí se venera.