El domingo 7 de junio, festividad de la Santísima Trinidad, celebramos en España la Jornada Pro-Orantibus, el día de la Vida Consagrada Contemplativa, una jornada para la que se ha elegido como lema un versículo de la carta de san Pablo a los Gálatas: “El Espíritu de Cristo clama en nosotros: ¡Abba! Padre”.
En este día se nos invita a rezar por aquellos que todos los días oran por nosotros y a promover iniciativas para conocer de cerca la vida de estas personas que lo dejaron todo para seguir la vocación a la que Dios las llamaba: la oración. En la diócesis de Málaga hay una veintena de comunidades de vida contemplativa.
La Diócesis entera es objeto de sus oraciones, pero cada una de las hermanas de la comunidad de las Capuchinas amadrina varios seminaristas por los que reza de forma especial durante todo el tiempo de formación y las Carmelitas a los sacerdotes. Acompáñennos hoy a ver algunos de los muchos frutos de estas oraciones, visitando el trabajo pastoral de dos párrocos de la zona de la Axarquía.
Francisco Sánchez Pérez recibió la ordenación sacerdotal el 9 de septiembre de 2005, hace menos de cuatro años, y, desde entonces, es párroco de Benamargosa, Comares, Salto del Negro, Triana y 14 pedanías más. ¿Cómo se puede atender una zona tan extensa?
Lo primero que hizo Francisco al llegar fue continuar el trabajo pastoral que había comenzado en esta zona el párroco anterior: Andrés Pérez. Después se dejó asesorar por quienes conocían mejor que nadie a los vecinos: las maestras rurales y las catequistas. Ellas son sus fuentes de contacto, sobre todo, para conocer a los enfermos del pueblo que desean recibir la visita del cura. Y, por último, recibió, como caída del cielo, la ayuda de una comunidad de Misioneras de las Doctrinas Rurales, las hermanas Inmaculada y Mª Carmen, que desde octubre son unas vecinas más de la barriada de Triana; y la ayuda de las hermanas Nazarenas, que llevan grupos de mujeres y niños en Benamargosa.
Francisco nos cuenta que lo que más le llama la atención de los vecinos de Comares y de sus pedanías es la religiosidad tan profunda y respetuosa que tienen, sobre todo en los ritos funerarios y en los sacramentos, a los que dedican un cuidado especial.
Este joven párroco comprendió, nada más llegar a estos pueblos, que la clave para el buen trabajo era “sacar todo el jugo a las tradiciones ya existentes en estas localidades, resaltar los valores religiosos latentes en todas las fiestas locales, y compartirlas con los vecinos”.
Francisco recuerda de forma especial las misas en el campo, las romerías, las fiestas patronales, las citas gastronómicas que siempre van unidas a las celebraciones religiosas, y, por supuesto, la “fiesta del picaíllo”, de final de curso.
Ya la están organizando para finales del mes de junio. Se trata de celebrar una Eucaristía para final de curso en la capilla de El Romo.
Tras la celebración, la capilla se convierte en un cenáculo donde un enorme lebrillo recogerá todos los productos de la huerta que los vecinos han traído. Un buen “picaíllo” y un trozo de pan casero se convertirán en el manjar del día. Siempre se empieza con el pan de la Eucaristía, y se continúa con el pan del horno.
Benamargosa, Salto del Negro y Triana forman una unidad pastoral; es decir, se organizan actividades conjuntas para los tres pueblos y sus pedanías, a pesar de ser tres núcleos muy distintos. Según el párroco, la historia más reciente de nuestro país ha marcado de forma especial a sus habitantes y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de trabajar con ellos. A pesar de todo, Francisco asegura que son muy acogedores y que saben organizar como nadie sus fiestas patronales. Como he dicho, Triana cuenta desde octubre con dos vecinas más, Misioneras de las Doctrinas Rurales. Estas dos mujeres dedican todo su día a la gente del pueblo. Los cuidan, tanto en lo espiritual como en lo material. De ahí que hayan creado clases de manualidades, estudio, música, etc., en las que también imparten el catecismo.
Y con ello han conseguido unir a la gente. La hermana Inmaculada afirma que la gente de Triana es muy generosa y busca de verdad a Dios en sus vidas.
