En época de matriculación, los padres sufrimos lo indecible para que se cumplan nuestros derechos, recogidos en la Constitución, de poder educar a los hijos conforme a nuestras creencias.
Una política injusta provoca, en estos meses, que los colegios católicos concertados no puedan acoger la demanda que reciben, y que muchos niños sean reubicados en colegios que no han solicitado.
Y no sólo es cuestión de credo. Son muchas las familias que prefieren colegios católicos concertados por motivos de calidad. Porque en éstos prima el pensamiento de que la educación no significa agregar partes a algo, como el pintor que añade pintura en el lienzo hasta conseguir hacer un retrato, sino “sacar de dentro” (del latín educere), como el escultor que quita lo que le sobra al bloque de piedra para descubrir lo que está dentro, como explicaba José Luis Martín Descalzo en su libro “Razones para vivir”.
Educar es lograr que el ser humano sea todo lo que ya es, y así lo entienden colegios como San Manuel y Madre Asunción, que este curso celebran sendas efemérides.
El colegio San Manuel, dirigido por las Hijas de la Caridad, cumple 150 años. Fundado sobre el asilo de San Manuel, obra de doña Trinidad Grund, educa en la actualidad a 662 alumnos de diversas nacionalidades. El carisma de san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac impregna la vida del centro, dejando su impronta en los niños que pasan por sus aulas, y encuentran en ellas un lugar de humanización, evangelización y experiencia de vida. La celebración de este curso terminará con la Eucaristía en el mes de septiembre, que estará presidida por don Jesús Catalá.
El colegio Madre Asunción, de las Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón de Jesús, celebra este año el cincuentenario de la muerte de su fundadora, Asunción Soler Gimeno. El proceso de fundación del centro se inició el 13 de mayo de 1924, siendo obispo de Málaga el beato Manuel González.
El lema preferido de Madre Asunción era “dar gloria a Dios”, y así lo inculcó a sus hermanas, que han dado respuesta creyente a las necesidades de la sociedad en cada momento, preocupadas evangélicamente por los más pobres.
Después de la guerra civil, atendiendo a la educación de las niñas huérfanas o hijos de presos, y en el siglo XXI, educando en valores que sirven de alimento para una sociedad hambrienta de ellos.
El Seminario de Málaga acoge, del 3 al 7 de julio, un encuentro internacional de laicos y religiosas de la congregación. El martes 6, a las 19 horas, el obispo de Málaga presidirá la Eucaristía de acción de gracias por Madre Asunción, cuya causa de canonización está ya en Roma.
