Cientos de miles de personas de todo el mundo llegan cada verano a la Costa del Sol a disfrutar unos días de vacaciones.

Algunos vienen por primera vez y otros repiten un año tras otro. Muchos de ellos son católicos y, como tales, acuden a la parroquia más cercana para participar en la Eucaristía, visitar el templo, etc. Son los feligreses de verano.

Otros no son católicos, pero también se interesan por descubrir la riqueza artística y cultural de la ciudad, entre la que se encuentran los templos. Las parroquias de la costa malagueña ofrecen diversos servicios a estos nuevos feligreses de temporada, y han creado una serie de atenciones para los cientos de personas de habla inglesa, francesa y alemana, sobre todo, que viven en Málaga durante todo el año.

Y tampoco nos olvidamos del turismo nacional, es decir, de los que viajamos de una ciudad a otra dentro de España. En todos los casos que hemos expuesto, a los católicos, cuando llegamos a una ciudad, ya sea del país o del extranjero, nos gusta saber dónde queda la parroquia y qué servicio religioso ofrece. Los párrocos de la costa son conscientes de todo esto y han puesto en marcha diversas iniciativas que exponemos a continuación. Las más demandadas son el horario de apertura del templo y las misas, las confesiones, las bodas e incluso los bautizos en diversos idiomas.

El primer lugar al que llegan los turistas es el hotel. Y son muchos los que preguntan en recepción si saben los horarios de misa de las iglesias de la zona. Algunas parroquias se han adelantado a esta pregunta y han llevado a los hoteles de su zona unos trípticos con toda la información solicitada. Es una más de las muchas buenas ideas que se llevan a cabo, como buena idea es también utilizar los medios de comunicación de la zona, sobre todo las televisiones locales, para ofrecer un saludo de bienvenida, en varios idiomas, a los cristianos que llegan a nuestra diócesis.