Una vez más nos encontramos con la injusta realidad de que dos trabajadores han perdido la vida mientras trabajaban en la provincia malagueña. Dos accidentes mortales en cuatro días.

El viernes 17 falleció un bombero en Álora, cuando el camión en el que viajaba se salió de la carretera cuando acudían a apagar un incendio en la localidad. Ayer lunes 20, un joven de 26 años se cayó desde una altura de 18 metros mientras trataba de localizar una avería en un bajante.

Ante estos nuevos sucesos de siniestralidad laboral en nuestra provincia, la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera, queremos expresar nuestro dolor y solidaridad con los familiares, allegados y compañeros de estos trabajadores, y vamos a convocar una concentración silenciosa, a la que invitamos a participar a toda la comunidad eclesial que formamos la Diócesis de Málaga, para poder testimoniar juntos como Iglesia malagueña nuestro dolor y nuestra solidaridad.

Con este gesto público, queremos también ayudar como concienciar y hacer un llamamiento a la sociedad de la necesidad de poner medios que posibiliten que “El trabajo sea para la vida y que no existan más muertes en el mundo del trabajo”.

“La solidaridad nos ayuda a ver al ‘otro’ - persona, pueblo o nación no como un instrumento cualquiera para explotar a poco coste su capacidad de trabajo y resistencia física, abandonándolo cuando ya no sirve, sino como un ‘semejante’ nuestro (…) para hacerlo partícipe, con nosotros, del banquete de la vida, al cual todos los hombres son igualmente invitados” (Sollicitudo rei socialis, n. 39)

Para los cristianos, seguidores de Jesucristo, para la Iglesia, la dignidad, la salud y la vida de cualquier trabajador o trabajadora valen más que todo el oro del mundo. El valor del trabajo no reside en su rentabilidad económica, ni siquiera en el producto o servicio que genera; radica en la persona que lo realiza, imagen e hija de Dios, que quiere que el trabajo sea para la vida, y no al contrario. Por eso, también forma parte de nuestra tarea evangelizadora el velar y luchar por esa vida, por esa dignidad.

Les rogamos hagan extensible esta convocatoria a todos/as las personas que forman parte de su comunidad/institución y que en las celebraciones litúrgicas pidamos al Padre por el alma de estos trabajadores muertos en el campo del trabajo.

Pastoral Obrera y HOAC