El cristianismo no es derechas. Tampoco de izquierdas. Es Jesucristo. Hasta el punto de que la Iglesia Católica en sus documentos ha dejado claro desde hace ya décadas el respeto a la libertad de conciencia del votante. Esto es importante recordarlo. Como también que en una sociedad plural y democrática, el cristiano debe tener voz. Si pretendemos crecer como sociedad democrática hay que valorar el papel del hecho religioso y entender que la fe cristiana aporta mucho a la construcción de nuestro país.
España puede progresar perfectamente sin renunciar a sus raíces cristianas. España puede progresar perfectamente sin que la reflexión sobre Dios quede desplazada del ágora pública. Urge respetar y valorar la fe que profesa la mayoría del pueblo español . Por eso cuesta trabajo entender que la mofa o el desprecio a la fe de miles de españoles y andaluces sea un deporte de cuadrigas que utiliza el carro de las parodias en referencia a lo religioso.
