La labor que desarrolla el sacerdote está considerado como el trabajo más feliz del mundo, según un estudio realizado por la Organización Nacional de Investigación de la Universidad de Chicago y publicado por la revista Forbes.

Después de sacerdote y entre los 10 trabajos que mayor bienestar producen, está el de bombero. Un 80% de personas que ejercen esta profesión afirma sentirse "muy satisfechos" con un trabajo que implica ayudar a la gente.   En tercer lugar se encuentra el oficio de fisioterapeuta, por permitir la "interacción social". Le siguen el de escritor, que aunque no esté bien pagado, proporciona "autonomía" y lleva a la "felicidad".  En la lista también figura el empleo de profesor de educación especial, maestro en general, artista (escultores y pintores), psicólogo, agente de ventas e ingeniero.