"Pregunta trampa"
“Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Es una frase que hemos escuchado en multitud de ocasiones. Muchos ni saben que proviene del Evangelio. Hoy lo escuchamos en la Eucaristía. Los jefes religiosos judíos estaban buscando alguna manera de que Jesús quedara comprometido por sus palabras, y le lanzaron aquella pregunta trampa: «¿Es lícito pagar impuesto al César, o no?» Querían tener una razón para provocarlo, para acusarlo y facilitar el camino hacia su condena a muerte. Si Jesús respondía que sí, quedaba como traidor ante sus paisanos judíos; si respondía que no, estaba siendo un revolucionario contra la autoridad romana. Respondiera lo que respondiera, iba a quedar en mal lugar. Pero Jesús sale airoso de la pregunta, deslindando de paso los dos temas: Dios y el César. Y de esta manera, da a sus interlocutores una gran lección. Jesús no entra aquí en cuestiones políticas; él no ha venido a dar recetas mundanas a la gente, porque su Reino no es de este mundo y su fuerza no está en el poder. él es un rey diferente. De manera muy clara les enseña que el César y Dios no están al mismo nivel: Dios siempre será Dios, y siempre estará por encima de poderes humanos.
Por eso sólo a Dios debe darle el hombre la primacía. En nuestra propia vida, ¿qué criterios son los que nos guían? ¿Seguimos al verdadero Dios? ¿O a pequeños dioses mundanos, que no dan plenitud a nuestra vida? Pensémoslo en esta semana. ¡Feliz domingo a todos!
