El 13 de marzo se ha celebrado en Málaga, como en todas las diócesis de España, el “Día del Seminario”. La Catedral acogió la Eucaristía, presidida por el Sr. Obispo, y a la que acudieron los seminaristas mayores y menores junto a sus formadores, familiares y amigos.
En su homilía, Don Jesús Catalá se dirigió a los jóvenes que caminan hacia el sacerdocio: «Vosotros, queridos seminaristas, habéis recibido una llamada especial para consagraros al Señor y dedicaros al ministerio sacerdotal. Esta llamada implica una novedad; todos los bautizados hemos recibido una llamada y un compromiso; pero partiendo de esa llamada bautismal, el Señor os hace una nueva llamada».
«Dios está realizando en vosotros algo nuevo -les dijo el obispo- que tal vez apreciáis día a día, lentamente; pero os está preparando para la misión a la que os envía. Es necesario ir asumiendo esta llamada y purificando nuestro corazón de las cosas, afectos, proyectos, que nos puedan apartar del camino que Cristo nos indica».
En sus palabras, Don Jesús les invitó a ser semilla en el mundo. «Una vez transformados, podréis ser instrumentos de transformación para otros; podréis dar de beber a los sedientos la Palabra de Dios y ofrecerles el agua bautismal que regenera y hace hijos de Dios».
