Foto de Rakicevic Nenad

El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 4 de abril, (Jn 7, 1-2. 10. 25-30).

Jesús es consciente de que su vida corre peligro. Evitaba ciertos lugares «porque los judíos trataban de matarlo», pero no renuncia a su misión. Sube a Jerusalén a escondidas y continúa predicando. Conoce el peligro, y se cuida, pero confía en su Padre porque «todavía no había llegado su hora».

La llamada universal a la santidad que tenemos todos los bautizados no está exenta de riesgos. Ciertamente, los santos se configuran con Cristo en su pasión, en su cruz, pero también en su gozo por sentirse amados, lo que los lleva a soportar toda clase de persecuciones. Hoy, a Jesús, intentan agarrarlo, «pero nadie le pudo echar mano». No tengamos miedo a ser santos. Él va por delante.