Las delegaciones de Infancia y Juventud y de Catequesis convocaron a los niños y adolescentes para celebrar su Jubileo diocesano. Cientos de niños de diversos puntos de la diócesis se dieron cita el sábado 24 de mayo, a las 16.00 horas, para peregrinar juntos hasta el primer templo malagueño y celebrar la Eucaristía.

El encuentro estaba destinado a niños y adolescentes nacidos entre 2010 y 2016 (desde 3º de Primaria a 3º de ESO). Los actos tuvieron lugar en las parroquias de los Santos Mártires y Santiago, el Colegio Maristas y la Catedral de Málaga.

Comenzaron a las 16.00 horas, con la oración en las parroquias de los Santos Mártires y Santiago, desde las que peregrinaron hasta la Catedral, en la que celebraron la Eucaristía a las 17.00 horas y pudieron ganar el Jubileo. Tras la celebración litúrgica, se trasladaron al Colegio Maristas para continuar con diversas actividades lúdicas y un concierto de Unai Quirós y su banda. El encuentro concluyó sobre las 21.00 horas.  

 

El objetivo de dicho Jubileo

El objetivo de este Jubileo Diocesano de los NIños y Adolescentes es, en palabras del delegado de Infancia y Juventud, las palabras de Jesús en el Evangelio «Dejad que los niños se acerquen a mí» (Mc 10,14), es decir, «que los más pequeños se acerquen al Señor para que puedan experimentar la misericordia de Dios que los ama, y que ha entregado a su Hijo por amor a ellos. En el pasado Encuentro Diocesano de Infancia comenzamos a trabajar con los niños y adolescentes qué significaba el Jubileo. A lo largo del curso pastoral, han tenido la posibilidad de seguir profundizando en el Jubileo a través de una serie de materiales proporcionados, y este 24 de mayo llega el momento culmen, ya que podrán participar del mismo y ganar la indulgencia», añade el delegado.

Niños y adolescentes serán peregrinos, «sembrando de esperanza las calles de la capital malagueña hasta la iglesia madre de la diócesis. La alegría jubilar se compartirá posteriormente en una gran fiesta en el Colegio Ntra. Sra. de la Victoria - Hnos. Maristas», explica.

«Participar del Jubileo supone también una oportunidad para seguir trabajando en la evangelización de niños y adolescentes, porque experimentar el amor de Dios, su misericordia, y la alegría que brota de ello, puede ayudarles en su proceso de maduración en la fe. Por eso, diocesanamente, en el próximo EDI, seguiremos trabajando el tema jubilar para cerrar este ciclo que se comenzó el pasado noviembre. Toda la comunidad cristiana debe ayudar a las nuevas generaciones a vivir este Jubileo de la Esperanza, para que su peregrinar por esta vida esté siempre dirigido a Cristo», concluye.