El papa León XIV ha dado un paso histórico al instituir la Misa por el Cuidado de la Creación, en plena línea con la encíclica Laudato Si’, un gesto que, según la Plataforma Ecosocial que lleva este nombre en Málaga, «llama a cada cristiano y cristiana a una conversión radical de vida y consumo, a no separar justicia social de justicia climática y a proteger a los más vulnerables».
Este verano, nos proponen vivir unas vacaciones «más sencillas, agradecidas y sostenibles, semillas de paz que germinan con pequeños gestos, inspirados también por las Iglesias del Sur Global, que señalan el camino hacia una verdadera ecología integral».
La Plataforma Ecosocial de la Iglesia de Málaga aporta claves concretas para vivir el periodo estival en consonancia con la conversión ecológica a la que el pueblo de Dios está llamado desde el Magisterio de la Iglesia:
León XIV ha instaurado recientemente la Misa por el Cuidado de la Creación, en línea con las aspiraciones que propone la encíclica Laudato Si’. No es un capricho de unos pocos o del momento: es el propio Magisterio de la Iglesia el que nos llama a una conversión urgente y radical de nuestros estilos de vida, consumo y relación con la naturaleza, empezando desde hoy.
Como nos ha recordado el Papa en su mensaje para la X Jornada Mundial de Oración por la Creación, somos “semillas de paz y esperanza”, llamadas a germinar incluso en los suelos más áridos. Esta conversión no puede quedarse en palabras bonitas; implica vivir una espiritualidad que se traduce en gestos concretos, en una “sobriedad feliz” que desafíe el consumismo y la cultura del descarte.
Este verano, la Plataforma Ecosocial Laudato Si’ Málaga propone un reto sencillo pero profundo: vivir unas vacaciones LS. Significa elegir destinos cercanos, usar más la bici o el transporte público, consumir productos locales, respetar la naturaleza... y, sobre todo, vivir con agradecimiento cada instante, cultivando un corazón contemplativo.
León XIV ha denunciado que «pisotear la justicia y la paz significa afectar sobre todo a los más pobres, a los marginados y a los excluidos». La justicia climática es inseparable de la justicia social y antropológica. Si no respetamos el medio ambiente, no amamos ni a Dios ni a los hermanos; aumentamos el sufrimiento de los más vulnerables. Desde la plataforma denunciamos los discursos de odio que promueven la expulsión violenta de migrantes y recordamos que la indiferencia nos coloca del lado de los agresores. Debemos tender puentes y rechazar cualquier forma de odio o discriminación.
Por eso, también queremos agradecer el testimonio valiente de las Iglesias del Sur Global. Desde África, América Latina y Asia, han lanzado una llamada profética en la COP30 por una conversión ecológica, el decrecimiento económico, el fin de los combustibles fósiles y la defensa de los pueblos indígenas y comunidades más frágiles. Ellas nos enseñan un camino que une paz, justicia, no violencia, caridad política y cuidado de la Casa Común.
Que este verano sea para todas las personas tiempo de contemplación, gratitud y pequeños (o grandes) compromisos que siembren esperanza».
Plataforma Ecosocial Laudato Si' Málaga
