El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 22 de diciembre, (Lucas 1,46-56).

Si tuviéramos que buscar al personaje histórico más querido a lo largo de la historia, es difícil encontrar a uno que le haga sombra al de la Virgen María. La fama, por la que hombres y mujeres de todas las generaciones han peleado y se han esforzado, ella la ha conseguido por el camino de la humillación, de ser la última. «Desde ahora me felicitarán todas las generaciones», afirma en su cántico y, ciertamente, no hay pueblo en el mundo cristiano que no cuente con su particular advocación mariana, muchísimas con siglos de antigüedad. Y hasta muchos no creyentes o creyentes de otras religiones le tienen un cariño especial. Con ella, aprendemos que es la sencillez la que nos hace grandes.