El Sr. Obispo presidió, el 25 de diciembre, la Misa de Navidad en la Catedral de Málaga. En su homilía, afirmó que «Cristo ha superado en poder de modo incomparable a todos los césares, emperadores y reyes del mundo. La fuerza de Cristo no es física, ni radica en el poder de las armas, del dinero u otros elementos; la fuerza que trae Cristo es el amor, porque él es “Amor”; y porque el amor es, queridos hermanos, la única fuerza que transforma a la humanidad, hace crecer al hombre y lo madura; esa es la gran fuerza de amor que nació en Belén».