Dentro de la riqueza que tiene la espiritualidad de S. Manuel González hay un sueño que tiene como obispo y que expresa de la siguiente manera: «Mi único sueño pastoral: ¡formar y conservar muchos y cabales sacerdotes! ¡Tengo tan metido en lo más hondo de mi alma lo que puede un cura! ¡Creo y confío tanto en el poder del sacerdote que cree y confía en su sacerdocio!»