Andriy Havlich es natural de Ternopil, en la Ucrania Occidental. Este misionero oblato de María Inmaculada vino a Málaga como su primer destino pastoral hace tres años. Aquí había realizado sus estudios de filosofía, que completó con la formación teológica en Madrid. Hizo votos perpetuos y estuvo, a modo de prácticas, un tiempo en Kiev y de ahí, ya como diácono y sacerdote, cerca de Nápoles en una casa de cuidado de mayores. En la diócesis malacitana viene desempeñando su ministerio en la zona de Ciudad Jardín, entre las parroquias de la Esperanza y San Eugenio Mazenod y Nuestra Señora de las Flores. Ahora, su congregación le ha pedido volver a su país, atacado por Rusia, y comparte con los malagueños sus sensaciones ante la guerra y su nuevo destino.