En política exterior, Pío IX tuvo serios problemas con Italia, Prusia, Francia y Suiza. El 20 de septiembre de 1870, los piamonteses entraban en Roma por la Puerta Pía. Hasta entonces, el Papa estuvo protegido por un cuerpo militar francés, pero con ocasión de la guerra francoprusiana, los soldados franceses destacados en Roma, abandonaron la ciudad.