"No tengan miedo. Anímense, no tengan miedo”, con estas palabras del Papa Francisco concluía la homilía de la Misa de envío de la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Lisboa del 1 al 6 de agosto. Al concluir la celebración y antes de que los jóvenes comenzaran su viaje de regreso a casa, el Papa los convocaba a un Jubileo en Roma, en 2025, y a la próxima JMJ en Seúl, en 2027. Con el alma llena de gozo, un millón y medio de jóvenes y monitores abandonaron Lisboa dispuestos a comunicar lo allí vivido. Y eso va a hacer un grupo de los peregrinos de la Diócesis de Málaga, que nos cuenta su experiencia.