Villancico (In memoriam de D. Manuel Gámez)
D. Manuel Gámez, en la Residencia Buen Samaritano

Villancico (In memoriam de D. Manuel Gámez)

30/12/2019

Artículo del sacerdote Lorenzo Orellana.

Bendición de la Cena de Navidad

Bendición de la Cena de Navidad

23/12/2019

El sacerdote diocesano Lorenzo Orellana Hurtado ofrece una fórmula para bendecir la Cena de Navidad en familia.

Carta a María
María, en una imagen creada por la artista Kristyn Brown

Carta a María

06/05/2019

Carta a la Virgen, en el mes de mayo, del sacerdote Lorenzo Orellana Hurtado.

Mi primera Nochebuena
Escena del Belén de la Catedral // A. MEDINA

Mi primera Nochebuena

21/12/2018

Cuento de Navidad de Lorenzo Orellana Hurtado, sacerdote diocesano

Carta de Lorenzo Orellana: «Despedida»
El sacerdote Lorenzo Orellana pronunciado una homilía // J. F. NAVARRO

Carta de Lorenzo Orellana: «Despedida»

27/09/2018

Al despedirme como párroco de San Gabriel, Málaga, vuelvo la vista atrás, y se me viene a la boca la expresión de María: Proclama mi alma la grandeza del Señor.

Eucaristía

Eucaristía

01/06/2018

Poema del párroco de San Gabriel, Lorenzo Orellana, con motivo de la Solemnidad del Santísimo Corpus Christi.

Con solo verlo, edifica
El sacerdote Lorenzo Orellana pronunciado una homilía // J. F. NAVARRO

Con solo verlo, edifica

07/05/2018

FIRMAS. Lorenzo Orellana, profesor del Seminario y párroco de San Gabriel, con motivo de la fiesta de san Juan de Ávila, patrón del clero español.

Humor en el Seminario
Sagrado Corazón de Jesús que corona la fachada de la capilla del Buen Pastor, en el Seminario © Q. MATEO

Humor en el Seminario

24/03/2018

Cuando entré en el Seminario, a mediados del siglo pasado, una de las cosas que más me llamó la atención fue la capacidad de humor y risa que teníamos. Y es que el humor libera, ayuda a madurar y a descubrir los matices cómicos de la vida. Por eso, estoy convencido del humor y la sonrisa de Dios. El humor de Jesús lo doy por supuesto, pues un Dios que se hace hombre y respeta la libertad humana es de una altura tal que descoloca todos nuestros cálculos.

Oraciones ante el Belén, por Lorenzo Orellana
Escena de la Adoración de los Pastores en el Museo de Belenes de Mollina

Oraciones ante el Belén, por Lorenzo Orellana

21/12/2017

El párroco de San Gabriel de Málaga capital y escritor, Lorenzo Orellana, nos ofrece sus oraciones ante los principales misterios del Belén.

Que no falte la alegría

Que no falte la alegría

10/07/2016

Mientras releía el libro entrevista sobre Benedicto XVI, "Luz del mundo", he recordado una frase que escribió Gilbert K. Chesterton: “Convertirse en católico ensancha la mente”. Y es que la fe del verdadero católico le lleva a encontrar el equilibrio entre los opuestos: entre vida y muerte, gracia y pecado, verdad y mentira, pureza y vileza. Y también entre fe y razón, justicia y amor, entrega y alegría, y muchos más.

Padrenuestro XVIII (Postscriptum o final)

Padrenuestro XVIII (Postscriptum o final)

23/06/2016

A lo largo de estas 18 entregas, he intentado que nos asomemos al Padrenuestro e intentemos comulgar con la oración que nos enseñó Jesús.

Padre Nuestro XV. Y líbranos del mal
Representación del diablo en la película "La Pasión de Cristo"

Padre Nuestro XV. Y líbranos del mal

26/05/2016

Si en la quinta petición del Padrenuestro mirábamos al pasado: "perdona nuestras deudas", y en la sexta al presente: "no nos dejes caer en la tentación", en esta última miramos al futuro: "líbranos del mal".

Padrenuestro XIV. No nos dejes caer en la tentación

Padrenuestro XIV. No nos dejes caer en la tentación

17/05/2016

El Padrenuestro ha ido creciendo en intensidad y, ahora, prorrumpe en un grito: "No nos dejes caer en la tentación".

El Padrenuestro XIII. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden

El Padrenuestro XIII. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden

11/05/2016

Jesús nos ha dicho que supliquemos: Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

“El Padrenuestro” (XI) Danos hoy nuestro pan de cada día

“El Padrenuestro” (XI) Danos hoy nuestro pan de cada día

24/04/2016

En la cuarta petición decimos: "Danos hoy nuestro pan de cada día". Nuestro pan, y por eso decimos danos y no dame. Nuestro, porque los hijos del mismo padre, somos hermanos. Nuestro, porque cuando oramos con la oración que nos enseñó Jesús, estamos suplicando no sólo por nuestro campo, por nuestro trabajo y por nuestro pan, sino por el campo y el trabajo y el pan de todos.

La gran escisión (y IV)

La gran escisión (y IV)

19/04/2016

Lutero no predicó una revolución política ni social, sino religiosa. Pero a los príncipes, verdaderos señores y dueños de Alemania, les interesó (y mucho) la “nueva religión”. Pues al defender Lutero la pobreza de la Iglesia, evocando una vuelta a la iglesia primitiva, los nobles se aprovecharon de sus cuantiosos territorios y, con el pretexto de una iglesia reformada, justificaron la apropiación de los bienes y propiedades de la misma.

"El Padrenuestro" (X) Danos hoy nuestro pan de cada día

"El Padrenuestro" (X) Danos hoy nuestro pan de cada día

15/04/2016

Estamos en la segunda tabla del padrenuestro. Sus frases son más largas y traducen la aflicción de la vida humana. Las dos tablas forman una cruz, y tanto la vertical de Dios como la horizontal del hombre quiere Jesús que las hagamos objeto de oración, porque la causa del hombre también es la causa de Dios.

"El Padrenuestro" (IX) Inciso
© Salvador Salas

"El Padrenuestro" (IX) Inciso

09/04/2016

El Padrenuestro nace de una petición que hicieron los discípulos a Jesús: "Señor, enséñanos a orar". Petición que brotó, sin duda, del deseo que tenían de Dios y del ejemplo de oración que vieron en su Maestro. Y Jesús, antes de darles el Padrenuestro, los preparó:

"El Padrenuestro" (VIII) Así en la tierra como en el cielo

"El Padrenuestro" (VIII) Así en la tierra como en el cielo

02/04/2016

"Así en la tierra como en el cielo" es la conclusión de la tercera súplica del padrenuestro, conclusión que debemos aplicar también a las dos precedentes, pues estamos diciendo que, 'así en a tierra como en el cielo sea santificado tu nombre, venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad', ya que sólo en el cielo se vive sin fisura la santidad, el reinado y la voluntad del Padre.

"El padrenuestro" (V) Santificado sea tu Nombre

"El padrenuestro" (V) Santificado sea tu Nombre

12/03/2016

Tras el pórtico de entrada accedamos a las peticiones del padrenuestro. A primera vista observamos que las peticiones forman dos cuerpos -como las tablas de la Ley-, en el primer cuerpo se repite el adjetivo posesivo “tu” y en el segundo “nosotros”. "Santificado sea tu nombre" es la primera petición.

"El padrenuestro" (IV) Que estás en el cielo

"El padrenuestro" (IV) Que estás en el cielo

07/03/2016

Tras las dos primeras palabras del padrenuestro acerquémonos a lo que resta de la invocación inicial: "que estás en el cielo".

"El padrenuestro" (III) Nuestro

"El padrenuestro" (III) Nuestro

29/02/2016

Pasemos ya de la dimensión vertical a la horizontal y acerquémonos al adjetivo nuestro, "Padre nuestro". De sabernos hijos, pasemos a reconocernos hermanos.

"El padrenuestro" (II) Padre

"El padrenuestro" (II) Padre

22/02/2016

Tras la breve introducción que escribí sobre el Padrenuestro se me ha pedido que lo comente un poco más. Gracias. Me pongo a ello. Acerquémonos, entonces, a su primera palabra: "Padre", que el Nuevo Testamento aplica a Dios 170 veces, y que Jesús, en esta oración, le llama Padre.