El 25 de enero estaba previsto que Alfonso Bravo García, feligrés de la parroquia de San Gabriel, en Málaga, recibiera la Medalla Pro Ecclesia Malacitana concedida por el Sr. Obispo, D. Jesús Catalá, por su gran generosidad y por su entrega dedicada a la parroquia. Ese mismo día, unas horas antes de la celebración prevista, Alfonso se encontraba ingresado en el hospital, al borde de la muerte. Cinco meses después, rebosante de alegría y agradecimiento, ha recibido un sentido homenaje en la parroquia, guardando, eso sí, todas las medidas de seguridad.