Manifiesto que se leyó en el Círculo de Silencio del primer miércoles de marzo y que en esta ocasión tuvo lugar en plaza de la Aduana de Málaga capital. Este acto, convocado por la Delegación Diocesana de Migraciones, persigue hacer visible en la plaza pública la realidad de los migrantes y refugiados desde un silencio contemplativo y reflexivo. También se celebró en Álora, a las puertas de la iglesia de la Veracruz, y en Churriana, en la plaza del Mirador, y en Arriate.