Este domingo es el día del Domund, una fiesta en la que los cristianos celebran su llamada personal y comunitaria a la misión de anunciar el Evangelio al mundo entero. Como señala Danilo Cantillo, delegado diocesano de Misiones, «los confines del mundo no son una dimensión geográfica. También se trata de salir de mí mismo para encontrar las periferias de mi barrio, de mi lugar de trabajo o estudios... ¿Cómo integramos, cómo anunciamos la Buena Noticia a quienes están apartados?». Con el Domund, marcamos un gol a la indiferencia.