Este domingo confluyen dos fiestas preciosas. Una, quicio de la fe, la Resurrección de Cristo; como todos los domingos, celebramos que Cristo ha resucitado, que Cristo vive. Y, además, en esta ocasión, festejamos, también, la Natividad de Nuestra Señora; el nacimiento de María Santísima que, en la diócesis de Málaga, veneramos bajo el nombre de Victoria y a la que reconocemos como patrona.