Olegario González de Cardedal ofrece en ABC una reflexión sobre la crucifixión de Cristo en la que afirma que «la muerte de Jesús es un hecho, que hay que fijar con todo rigor histórico en su contexto y causas; un escándalo, ya que se trata de la muerte de alguien que pasó haciendo el bien; un signo, porque ese sujeto consumó su vida en el servicio, amor y perdón para quienes le entregaban; un misterio, porque en Jesús nos ha trasparecido la presencia de Dios en el mundo, asumiendo nuestra historia, compartiéndola y redimiéndola desde dentro de ella.»