En el libro de los Hechos de los Apóstoles encontramos la noticia, referida como de pasada, de que fue en Antioquía “donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de ‘cristianos’” (Hch 11,26). Detengámonos por un instante a reflexionar sobre el valor de este nombre con el que, desde entonces, y hasta nuestros días, serán reconocidos los seguidores de Jesús de Nazaret.